6 razones por las que hacer ruta por Bali en moto

Y aquí es cuando empieza la aventura, nuestros amigos nos habían recomendado descargar desde casa una aplicación y la ruta de los sitios más chulos que ver por Bali. Así que antes de salir descargamos Maps.me con la ruta para la moto, el coche quedó descartado por el tráfico que hay en Indonesia y, sobre todo, en Bali.

Hay que tener en cuenta, que conducen por la izquierda y que se necesita un carnet internacional para conducir la moto… cosa que nosotros, ¡ni caímos!

Desde el puerto hasta Bali cogimos un taxi y lo compartimos con otra pareja que conocimos allí mismo, curiosamente, también eran españoles.

Increíble la de gente que llegamos a encontrarnos durante el viaje, lo bonito de esta experiencia, es que vas conociendo gente durante las vacaciones, que coincides un día o una semana, ¡y que al cabo de las dos semanas te vuelves a encontrar! 😊

Total, que el guía nos llevó a hacer una degustación de cafés & tés, a medio camino antes de llegar a Ubud. Subak Bali Agro (Denpasar – Bedugul).

Hicimos una degustación de todos los cafés & tés que tenían, incluyendo la variedad de café más cara del mundo, Copi Luwak. No sé si la conocéis, es tan cara, porque un animalito, llamado civeta, se come los granos de café y una vez los expulsa (entre sus heces) parece ser que se modifican químicamente dentro del estómago de la civeta (para más info ver aquí). A mí personalmente no me gustó, pero porque el café fuerte y amargo no me gusta.

Copi Luwak

Esta es la civeta, el animal que nos da la variedad de café más cara del mundo, Copi Luwak.

1ª. Una vez en Ubud, buscamos hotel, no os dejéis engañar por los taxistas, pues te llevan adonde a ellos les interesa. Nosotros fuimos por nuestra cuenta y aparte de que consigues mejor precio, puedes entrar a las habitaciones antes de pagar y decidir si te quedas o no. Estuvimos en un hotel muy bonito la primera noche, Guesthouse Gusti Putu Oka (410.000idr/noche; 25,60€), en pleno centro de Ubud, cerca de bares, zona de comercio, etc. para al día siguiente temprano desayunar, llevar la ropa de la primera semana a la lavandería y alquilar una moto.

Desayuno en la terraza de Guesthouse Gusti Putu Oka

En Ubud encontraréis de todo para cenar (comida local e internacional), es recomendable aprovechar para hacerse un masaje (están muy bien de precio y te descontracturan de la semana anterior, que había sido bastante ajetreada; así que nosotros aprovechamos para hacemos uno).

Fuimos a una empresa de alquiler de motos, pero justo enfrente había unos chicos que ya estaban atentos y te paraban antes de llegar a la tienda. ¡Total! que conseguimos alquilar la moto para 5 días por 200.000idr/12,49€ (40.000idr/día), súper precio! 

Para la ruta en moto, recomendamos coger una sola maleta (de unos 40 litros máx.), para la ropa de los dos, y coger lo más imprescindible:

  • algún pantalón y varias camisetas,
  • un bikini/bañador
  • ropa interior,
  • calzado cómodo (solo un par)
  • toalla para la playa
  • chubasquero,
  • y cómo no, la cámara!

Y otra maleta más pequeña para el día a día llevar las pertenencias básicas (cámara, agua, algo de comida, el móvil, el monedero/cartera y la guía).

Nosotros utilizamos muchísimo la Lonely Planet, tanto para ver a qué sitios ir, dónde comer, dónde dormir, cualquier cosa. Nos sirvió mucho para la preparación del viaje y para la estancia allí, de verdad, merece la pena tener una.

Empieza la ruta en moto

2ª. Tirtagangga…

Planificar con un poco de antelación las distancias a los sitios y tener en cuenta que no son lo mismo que aquí, las carreteras no están en las mismas condiciones y con la moto no se puede correr mucho.

¡Por el camino ves unos paisajes espectaculares, arrozales, pueblecitos, precioso!

Sobre todo, desde Bangli hasta Tirtagangga, a la altura de Selat desviaros al sud unos kilómetros, las vistas son más bonitas aún. Y después volvéis a subir para reincorporaros a la carretera principal.
Paramos a comer por el camino, en Tabulah, se nos hizo tarde y casi no encontramos sitio. A mitad del camino nos pilló la lluvia, primera vez en todas más de una semana de vacaciones; no nos podemos quejar.
¡Paramos bajo un techo que encontramos por allí y viendo que no paraba de llover continuamos la ruta, con nuestros chubasqueros, que de nada servían! Porque íbamos empapados.
Un motorista nos guio un tramo del camino, hasta la intersección que teníamos que coger, la gente súper maja y amable.

Llegamos a Tirtagangga sobre las 18.30h, fuimos al hotel Rijasa Homestay, cerca de los baños termales a los que queríamos ir, pero que a las 18h cierran… fuimos al día siguiente a verlo.
Como estábamos cansados cenamos en el hotel, no esperéis un 4* pero por precio era correcto y limpio (200.000idr/noche – 12,49€).

Al día siguiente nos levantamos temprano para desayunar e ir a visitar Taman Tirtagangga, unos baños que construyó el sultán de Ubud, en los que te puedes bañar.  

Taman Tirtagangga

3ª. Amed

Cogimos carretera y moto rumbo Amed, en esta ruta os espera una carretera de costa. Nosotros nos desviamos a ver un templo, Pura Lempuyang, si os da tiempo merece la pena.

Templo Pura Lempuyang, parece que estés en el cielo

Nosotros solo vimos el primer templo, para ver los otros tenías que caminar entre 2 y 4 horas.

Después volvimos a la ruta que lleva hasta Amed a través de la costa. Vimos también otros pueblecitos pesqueros que están muy cerca de Amed y son muy bonitos: Jemeluk, Aas y Selang.

Nosotros nos enamoramos de Amed, teníamos previsto hacer otra ruta, quedarnos solo dos días en Amed, y llegar hasta Lovina, que dicen que es muy bonita también.

4ª. Pasamos el día en Jemeluk, hay la barrera de coral más bonita que vimos en Indonesia, y tan solo haciendo snorkel puedes verla.

Al llegar por la tarde a Amed el hotel que nos habían recomendado estaba lleno, Shiwa Bungalows, son muy bonitos, enfrente de la playa y en plan románticos. El dueño es un rastafari que tiene también un restaurante/bar en la playa, un tipo super simpático que nos ofreció dormir allí en el bar al más puro estilo reggae.

Al final nos hospedamos en “Hotel Uyah Amed Spa & Resort”; un súper hotelazo 4* enfrente de la playa, con piscina y una justo enfrente de nuestra habitación. Pero solo nos quedamos una noche, ya que se iba de presupuesto para más días. La noche de hotel costó 638.000idr (43€) con desayuno incluido… algo que aquí en España, por ese precio, casi imposible; lo único malo, que no tenía AACC en la habitación ni Wifi.

5ª. Aprovechamos para hacernos un masaje en el hotel, nos costó 90.000idr/persona (unos 6€) 60 minutos; ahora podréis entender por qué nos hicimos varios masajes durante las vacaciones.

Cenamos en el restaurante del hotel, al cual se puede ir también, aunque no estés hospedado allí. La cena estaba buenísima con música en directo y en plan super romántico, luz tenue, a la luz de las velas…

Al día siguiente cambiamos la ruta del viaje y decidimos quedarnos más días en Amed, es un sitio estupendo para realizar buceo. Así que encontramos un hotel en el cual también ofrecían buceo. El hotel tiene unos bungalows muy bonitos, están limpios y el dueño, aunque era alemán hablaba el español estupendamente. Algo que después de casi 2 semanas hablando en inglés, agradeces mucho.

6ª. Contratamos allí varias inmersiones con Fun Divers, si os gusta el buceo son super recomendables, para ser exactos buceamos en:

  • Jemeluk:
    • Barrera de coral: hay muchísima vida y vimos una tortuga,  
    • La Pared (dropoff): había estatuas repletas de peces, mucha vida marina también, ruedas de coches llenas de pececitos y mucha visibilidad,
  • Y Tulamben:
    • La Pared (dropoff),
    • Barco Liberty: barco americano hundido de la 2ª Guerra Mundial, incluso se puede bucear por dentro, ¡muy bonito!   
Buceo en Tulamben
Tulamben

Las inmersiones costaron 695.000idr (2 inmersiones/persona – unos 47€), nada que ver con los precios que hay en España.

Para cenar, si os apetece ir a la playita, os aconsejamos Warung Seraga. Por la noche reservamos ya 2 noches de hotel en Ubud para los días siguientes. La verdad que así te aseguras tener hotel de tu agrado y a través de Booking los precios estaban muy bien. Siempre tenías la opción de cancelar sin coste alguno.

La vuelta en moto hacia Ubud fue muy divertida, le metimos bastante caña para llegar por la tarde/noche, antes de cenar. La cosa es que llevábamos un scooter 125 de marchas, y bueno, no corren mucho estas motos.  

Una vez en Ubud, después de la ruta en moto de varios días, decidimos darnos un caprichito, por recomendación del hotel y por buenas valoraciones en Tripadvisor fuimos a Bali Spa, un “Full body massage” siempre viene bien, por 150.000idr/persona (10€).

En el centro de Ubud se puede cenar de todo, así que esta vez cambiamos de sitio y fuimos a un restaurante con música en directo, “Petani, a taste of indonesia”, servicio y comida excelentes.

Al día siguiente fuimos a visitar “Elephant Safari park”, en principio tenía buena valoración y decían que cuidaban bien a los elefantes… después de pagar unos 60€ por persona para entrar y subir en los elefantes… nos arrepentimos. Porque sí que se les veía bien, me enamoré de una elefantita de 6 añitos, cariñosa y simpática (la podéis ver en el apartado sobre mí del blog). Al dar el paseo con el elefante vimos que no estaban en libertad, cuando acababan su show/actuación los ataban con una cadena al pie y en un círculo no muy grande… nos dio mucha pena la verdad, así que no lo recomendamos para nada ☹

A la vuelta, de rutilla con la moto, pasas por unos lugares con unas vistas super bonitas, arrozales, en los que nos paramos a comer, un poco lentos, pero se disfruta mientras tanto de las vistas.  

Tarde de compras por el centro de Ubud, mucho más caro que en la calle Malioboro de Yogyakarta, como ya os había comentado en mi anterior post

Última noche en Ubud, nos gustó mucho y repetimos lugar, fuimos a cenar a Pundi Pundi, comida asiática a la parrilla. ¡Muy recomendable!  

Al día siguiente, el dueño de la casa donde estábamos hospedados nos llevaba a Padangbai (al puerto) para coger el ferry hacia las Islas Gili. A medio camino encontramos un control, y el tipo no quería seguir; al final nos confesó que no tenía permiso de conducir, y por tanto no podíamos ir por la carretera principal… en fin, dimos un montón de vuelta, pero finalmente llegamos al puerto. ¡ojo con estas cosas!

Nada más llegar al puerto, antes de bajar del coche, ya habían 5 o 6 tipos que nos querían vender los fastboat muchísimo más caros… nos persiguieron por la calle con las motos, ofreciendo muy pesados los billetes… me cabreé bastante, pero ya iba avisada de antemano, así que fuimos a la agencia que nos recomendó mi amigo.

Conseguimos los billetes a Gili Trawangan por 500.000 los dos (31,22€), nada que ver con los precios abusivos de ellos.

¡Y hasta aquí nuestra ruta en moto por Bali, espero que os haya gustado y tengáis ganas de ir!

En el siguiente post, Gili Islands 😉


2 respuestas a “6 razones por las que hacer ruta por Bali en moto

  1. Sandra!! Que bien nos viene tu blog!! Y toda la información que das en el!! Te tomo como referencia para mis viajes! Así que deseando que cuelgues próximos destinos!

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